

July 14, 2026

La inteligencia artificial ya forma parte de muchos procesos musicales. Puede utilizarse para generar una canción completa, crear una voz, producir una parte instrumental o asistir determinadas etapas dentro de una obra construida principalmente por personas.
El 10 de julio de 2026, organizaciones como IFPI, RIAA, A2IM, WIN, IMPALA, The Recording Academy, SAG-AFTRA y Human Artistry Campaign presentaron una propuesta conjunta para identificar el uso de inteligencia artificial generativa en las grabaciones disponibles en servicios digitales.
El sistema plantea dos etiquetas: AI-Generated y AI-Assisted.
Su objetivo es ofrecer información más clara sobre el proceso detrás de cada canción, sin colocar bajo una misma definición a todas las formas de uso de esta tecnología.
La etiqueta AI-Generated estaría destinada a grabaciones en las que la inteligencia artificial generó la totalidad o la parte principal de los elementos creativos.
Esto incluye, por ejemplo:
La categoría AI-Assisted, en cambio, identificaría producciones creadas principalmente por personas, pero que utilizaron inteligencia artificial generativa en algunos elementos expresivos.
En estos casos, la voz principal y los instrumentos centrales continúan siendo interpretados por humanos. La IA funciona como parte del proceso, pero no reemplaza el núcleo creativo de la grabación.
Utilizar una herramienta para asistir una parte de la producción no es lo mismo que entregar una canción generada por completo desde una plataforma de inteligencia artificial. Ambas grabaciones pueden involucrar IA, pero no representan el mismo proceso, el mismo nivel de intervención humana ni la misma historia creativa.
Aunque el resultado final podría ser un ícono visible junto a una canción, el cambio más profundo sucede antes de que el lanzamiento llegue a una plataforma.
Para que un servicio digital pueda identificar una grabación como generada o asistida por IA, esa información debe incorporarse dentro de la cadena de entrega. Esto involucra a quienes crean la música, pero también a sellos, distribuidoras, agregadores, servicios digitales y organismos encargados de definir estándares de metadata.
Las organizaciones que impulsan la iniciativa señalaron que trabajarán con estos actores para desarrollar su implementación en toda la industria.
El sistema fue pensado como una propuesta voluntaria, con capacidad de evolucionar a medida que cambien la tecnología y las regulaciones.
La transparencia, entonces, no dependerá únicamente de que una plataforma pueda detectar técnicamente el uso de IA, también requerirá que exista información clara desde el momento en que se carga y entrega una grabación.
Por el momento, las etiquetas se aplican únicamente al uso de inteligencia artificial generativa dentro de la grabación sonora.
La propuesta no contempla todavía la IA utilizada en la composición, las letras, el arte de portada o los videos musicales.
Tampoco existe aún una implementación universal confirmada en todas las plataformas. Las etiquetas estarán disponibles próximamente y su adopción dependerá del trabajo conjunto entre los distintos participantes del ecosistema.
Esto significa que todavía quedan preguntas por resolver.
Una canción puede contener un pequeño elemento generado por IA dentro de una producción humana. Otra puede haber sido creada con IA y luego modificada, interpretada o producida por personas. Los procesos híbridos serán cada vez más frecuentes y no siempre podrán resumirse con facilidad en dos categorías.
La transparencia no determina si una obra tiene valor artístico.
Tampoco reemplaza las discusiones sobre consentimiento, propiedad intelectual, atribución o compensación, pero permite que el público conozca mejor el origen de lo que escucha.
En un entorno donde la música humana, la música asistida por tecnología y el contenido completamente generado pueden convivir dentro de una misma plataforma, esta información empieza a convertirse en una parte relevante del lanzamiento.
Hacer visible ese proceso puede ser uno de los primeros pasos para construir un ecosistema musical más claro, responsable y preparado para los cambios que vienen.
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